Es fácil que alguien te deje de gustar, cuando su novia –si, su novia- pone en evidencia su terrible y exagerado amor juvenil, y él, obviamente –hombre- responde a sus palabras, con gestos, figuras y lo que más duele: palabras aun más amorosas.
Simple, me diría cualquier persona: no lo pesques más y ya está.
Pero como soy mujer, esto tiene que ser un poco más difícil.
Hace rato me molesta una mosca, eres como ella. (Aunque debo reconocer que ella es más fea, tiene más ojos).
No hay comentarios:
Publicar un comentario